Viviendo japón 1 – Cosas de Japón

Cambio de divisas

Actualmente el cambio está a 115 yenes por euro. En una oficina de cambio en Barcelona logré obtener 110 yenes por cada euro, si bien lo normal es que el cambio oscile entre los 105-106 yenes por euro, si lo cambias en una oficina de cambio. Si lo cambias en el aeropuerto, en un oficina que pone que no cobra comisiones, el cambio sale 95 yenes euro… no lo entiendo mucho.

Existen varios supermercados con cajeros para cambiar la moneda: 7eleven, Lawson, Family Mato… Están super extendidos, así que teniendo tarjeta de crédito, no deberíamos tener problemas de efectivo.

Hay carteles de prohibición por doquier… aunque no se les haga mucho caso.

No está permitido fumar en la calle. Si bien, he visto en varias ocasiones a alguien que pasa fumando por encima de la señal.

Señal de prohibido fumar en Japón
Señal de prohibido fumar en Japón
Multa de 2000 yenes por fumar en Tokyo

Sin embargo, en las cafeterías y en algunos recintos públicos, suele haber zonas habilitadas para fumadores. Básicamente, como los areneros de los parques para que caguen los perros.

Espacio para fumadores en cafetería de Japón
Espacio para fumar en la calle en Japón

También he visto carteles indicando la prohibición de circular en bici por la acera… aunque no les hacen mucho mas caso que al cartel de prohibición de fumar…

Señal de prohibido andar en bicicleta en Japón
Gente andando en bicicleta sobre señal de no andar en bicicleta en Japón

Otra cosa curiosa es que hay bastante gente que deja la bici sin candado en la calle. No es una regla general, he visto bicis sin candado y con candado, todas mezcladas en la misma zona. Incluso he visto bicis apoyadas contra la pared y con el candado en la cestita, como la bici verde de abajo.

Bicicleta con candado en la cestita en Japón
Aparcamiento para bicis en Japón
ESTO es un aparcamiento de bicis, y los demás son tonterías.
Bicis sin candado en casa japonesa
coches comprimidos en Japón
Además de las bicis, resulta curioso que los coches de aquí están algo comprimidos…
Señal de prohibido escupir al conductor del tren en Japón

Este cartel estaba en una columna de una parada de tren. No entiendo lo que pone… pero ¿no debería ser necesario prohibir estas cosas en un país civilizado no?.

Los habitantes de japón tienen fama de respetar mucho las normas. Y en general, el sentido del honor y el respeto está muy arraigado, a mi parecer, bastante más que en España. No obstante, no hay dos personas iguales. Como mucho hay tendencias y a veces ni si quiera eso. Para muestra un botón: estaba yo en los baños (son una especie de spa español) del hotel esperando para entrar en un recinto dónde sólo podía haber una persona. Yo no sabía que sólo podía entrar una persona. Ví que el hombre que estaba dentro iba a salir y yo me puse a esperarle para entrar. Justo cuando voy a entrar se me adelanta un japonés (en España colarse), yo, que todavía no sé que hay que entrar de uno en uno, le sigo. El japonés se da la vuelta y me dice que sólo puede entrar una persona. Yo, que no sé decir en japonés “y tu madre que tal mea”, me quedo con las ganas y espero paciente y respetuosamente mi turno.

Recordatorios de cosas y alguna que otra disculpa

Señal de peligro al coger un ascensor con mascota en Japón
Está bien que te recuerden estas cosas… por si acaso…
Señal para que prestes atención en Japón
Entiendo que este cartel es un recordatorio de que prestes atención a la vida en general. En España no recuerdo haber visto nunca uno de estos.
Señal con instrucciones sobre lo que hay que hacer si se te cae algo en la vía del metro, en Japón
Este cartel lo ví en el metro. Juraría que he visto uno de esos juguetes en Toy “R” Us.
Cartel pidiendo disculpas porque la máquina no funciona, en Japón
Un hombre apesadumbrado nos pide disculpas porque la máquina tragaperras está averiada.

Señal indicando peligro de golpearnos la cabeza al bajar la escalera
En lugar de llamar a japón “El país del sol naciente”, después de este viaje lo llamaré “El país de los golpes contra tabiques”. Si mides más de 1.70, mejor vete con casco.
Marca en el suelo con indicaciones para andar, en Japón
Tras más de un año viviendo en japón, en este viaje lo he comprendido. La marca amarilla que hay por todas las aceras de japón, significa que tu debes avanzar por la izquierda. Así que por la acera de peatones, también hay dos carriles. Eso. Es. Órden.

La bebida y la basura

En japón hace muuucho calor. En verano, verás a mucha gente secándose el sudor del cuello y la frente con un pañuelo. Así, que con tanto sudar, las ciudades están llenas de máquinas expendedoras de bebida. Y esos son los únicos sitios dónde he visto papeleras. Así que si tienes algo que tirar… aprovecha!

Máquinas dispensadoras de bebida en Japón

Además, aquí pude probar una especia de fanta de melón (Suntory es algo así como la fanta japonesa, aunque también hacen cerveza). Creo que lo petaría en España…

Fanta de melón
Fanta de melón

Durante mi estancia aquí me he dado un atracón de bebidas azucaradas. Esta es mi selección de bebidas azucaradas del año:

Sabrosa bebida azucarada japonesa Bikkle
Bebidas azcuaradas muy ricas de Japón
Te con leche, en Japón

Tiendas

Tienda con artículos Tenga en Osaka

Una tienda que me gustó bastante fue Tokyu Hands. Al contrario de muchas tiendas de japón aquí hay bastantes cosas útiles. Aquí ĺe compré unos palillos para comer a un amigo. No le compré los más caros, y me odio por ello, vaya mierda de amigo soy. Pero es que los más caros valían casi 300 euros. Unos palillos! De Madera! JODER!

Y ya que estamos… pasé por delante de una tienda de origen japonés, bastante interesante…

No entiendo el texto del cartel de la derecha, pero por las imágenes y los colores, tiene toda la pinta de que en esta tienda venden… ¿desbrozadoras para mujeres?. Mujer, tú que me lees, ya no tienes ninguna excusa para no desbrozar.

Desbrozadora japonesa para mujeres

Cambiando de tema… como crees que se llama en japón a las relojerías…?

Relojería japonesa

Me ha dado la sensación de que en japón hay una gran tendencia a permitir probar las cosas. Los viajeros cansados se sientan en las sillas de masaje de los centros comerciales, puedes probarte unos auriculares intra aurales (y confiar en que el que lo hizo antes usase bastoncillos), o dar un paseo con un McLaren (el de la foto estaba aparcado, pero cinco minutos antes pasó alguien conduciendo otro ferrari azul por la misma calle).

Auriculares para probar en centro comercial japonés
Tienda Ferrari en Osaka

Y como no, aproveché para probar uno de esos fantásticos aparatos de masaje vibratorios. casi 800 euros el juguete. La dependienta me dijo que lo usaban en hospitales, y cuando apoyaba una botella con agua sobre la parte negra que está bajo mi pierna derecha, esta no se caía pese a la vibración, sino que permanecía en el sitio. Y el agua no vibraba, en plan cada gota a su bola, sino que las gotas de agua orbitaban ordenadamente alrededor del eje de la botella. Expo de Sevilla, chúpate esa.

Le comente a Hanae, una amiga que hice en japón, que en España estaría mal visto sentarse en estos aparatos de masaje del centro comercial, sobre todo porque era evidante que no lo ibamos a comprar. Ella se sorprendió de que en España lo viesemos así, y me respondió que en japón no está mal visto, sino más bien todo lo contrario, es una forma de hacerle publicidad al establecimiento. Me encanta la lógica japonesa.

Máquina masajes japonesa
Alfombrilla ratón Japón
Alfombrillas para el ratón con diseños “exclusivos…”.
Disfraces Halloween Japón
La modelo del disfraz tiene exactamente la misma cara con los tres trajes! Ni con photoshop…

La seguridad

Japón es un lugar enormemente seguro. Y eso es algo maravilloso para alguien despistado como yo.

Precisamente, por ser tan despistado, varias veces me he parado, he abierto la mochila y he comprobado que llevaba conmigo todas las cosas: cartera, ropa, dinero, llaves de casa en España, pasaporte… y en una de estas comprobaciones… Cagadón!. ¡Saqué la funda donde tenía el pasaporte y no lo volví a meter!. Me dí cuenta una hora después, precisamente gracias a una de estas revisiones constantes. Una hora después de haber dejado los documentos en mitad de la calle… ahí seguían estando!.

Pasaporte olvidado en una calle de Japón

De todas formas, curiosamente, estando en el hotel, me senté al lado de un japonés. En el momento en que me aproximé al lugar donde estaba sentado, agarró su bolsa de deporte y permaneció con ella cogida durante un par de minutos.

En otra ocasión, en un café llamado Tully’s Cafe (una especie de Starbucks), me senté en una mesa cerca de una mujer con su hija. Automáticamente, ella cogió el bolso que tenía sobre la mesa y se lo puso en el regazo. Perfecto. La estrategia de los ladrones de bolsos en Tokyo es pagar seis euros por un refresco de agua con azucar para robar a los clientes delante de sus narices.

Aunque se puede resumir que Japón en general es un lugar seguro, como en todo, hay excepciones. Un día, al pasar frente a un Starbucks ví a un policía salir agarrando firmemente a una mujer extremadamente delgada del brazo. La llevó hasta su coche patrulla y se fueron. Tenía toda la pinta que la mujer había estado intentando robar y la pillaron.

A los policías no me atreví a sacarles una foto, pero me llamó la atención que fuesen con un palo estilo katana, en plan disusorio. Les llega desde la cintura al esternón. Creo que disuaden más las recortadas de los mossos de escuadra que hay al lado de Sagrada Familia, pero los palos se mimetizan más con el paisaje.

La hospitalidad

Es muy probable que al preguntar a algún japonés dónde está cierto lugar, este nos acompañe hasta la misma puerta. Si un japonés decide ayudarte, se lo tomará muy en serio :).

Lo que ya rebasó el infinito fue cuando estando en Tokyo fui a que me hicieran acupuntura en un centro especializado para unas molestias que tengo en el hombro. Durante la sesión, entablé conversación con el acupuntor, y cuando terminamos él y su mujer me invitaron a comer, y me regalaron dos bolsas llenas de te chino de altísima calidad. También me dieron un descuento para ir a ver una exposición del Estudio Ghibli. ¿Habeis estado alguna vez en el piso 52 de un edificio? La exposición era en esa planta, en el Tokyo City View.

Comida con amigos japoneses
Entrada a exposición del estudio Ghibli
Planta 52 del Tokyo Sky View
Vista desde el piso 52 del Tokyo Sky View
Neko Bus de estudio Ghibli

En otra ocasión me dejé el teléfono olvidado en un pequeño bar de Kusatsu. El dueño del local era hombre ya bastante entrado en años. Cuando me dí cuenta, volví al bar, pero no reconocí la fachada, y pasé de largo. El hombre, que debió verme pasar salió del bar y echo a andar detrás mía para devolverme el teléfono. Sin embargo, no quería darme un grito para llamar mi atención, así que estuvo andando detrás mía y cuesta arriba unos 300 metros. Cuando ya empecé a no reconocer dónde estaba, me dí la vuelta y me lo encontré a escasos metros de mí totalmente extenuado.

Estando en Tokyo me alojé en un hotel cápsula que no tenía lavadora. Estuve andando veinte minutos hasta llegar a una lavandería, pero no tenía jabón ni entendía las instrucciones. Le pedí ayuda a una chica que paseaba por la calle. La chica regresó a su casa, cogió algo de jabón y se ocupó de indicarme paso a paso como debía usarlo para limpiar mi ropa 🙂

Claro que a veces un acceso de amabilidad resulta un poco raro. Andando por la calle, una ambulancia pasó a mi lado. En españa, van a toda pastilla y la gente hace lo que puede para dejarla pasar. Aquí, la ambulancia tiene un sistema de megafonía que permite al copiloto solicitar amablemente al resto de coches que se hagan a un lado. La misma situación se repitió unos días más tarde. Pero esta vez no fue una ambulancia, era la policía secreta que había puesto la sirena encima del techo del coche y pedía por favor a la gente que se apartase.

Estando en Tokyo, decidí ir a los onsen de Kusatsu. En la ida todo fue perfecto. Pero en la vuelta me desorienté. En una de las ocasiones en que pregunté a alguien por el camino a seguir, tuve la suerte de encontrarme con 加島 洋子 (Kashima Hiroko), que casualmente también iba a Tokyo a trabajar. Además de hacerme de guía y regalarme unos divertidos momentos, hizo gala de su hospitalidad dándome unas galletas típicas japonesas, un té frío, y un paquete de chicles que mira tú, me gustaron mucho más que los de España. Hiroko me dijo 旅は道ずれ (tabiha michi zure), y no podría estar más de acuerdo: la buena compañía es el camino más corto.

Amiga Tokyo
Regalitos de comer en Japón

La comida

Me doy un homenaje y me como un ramen por 900 yennes. Luego me entero de lo que ya me venía venir, que es un precio caro. Realmente, he pagado por un plato que aquí no es exótico lo mismo que pago en España, donde sí que es exótico, aunque con una diferencia, con el ramen de 900 yennes de aquí, quedé sin hambre. De las dos fotos siguientes, el ramen es la primera y el domburi la segunda.

Luego le he ido cogiendo el punto a esto, y por 550 yenes me he comido un domburi maravilloso en la cadena Yoshinoya.  Para mi gusto, esta es la cadena que tiene el mejor Curry (al margen de los pequeños restaurantes especializados). Me he quedado a gusto comiendo, aunque eché en falta que hubiese wifi.

Como ya habrás sabido, mi querido lector, las tres palabras de arriba del panfleto son: umai, yasai y hayai: sabroso, barato y rápido.

Cadena de comida rápida japonesa: Yoshinoya

Otra cadena de comida rápida, sabrosa y barata es Nakau Udon.

De todas, formas, la cadena de comida rápida y barata (aunque pienso que nutritiva) que más me gustó, y que estaba muy extendia por Tokyo se llama SukiYa. Suki significa gustar, y ya significa tienda, sería algo así como tienda de cosas gustosas.

Folleto informativo sobre comida rápida japonesa
Ramen japonés

También me tomé un pollo con arroz y curry por siete euritos en Coco Curry, una cadena que hay aquí. Francamente, me gusta más el que me tomo en España, pero de lejísimos. Claro que en España voy a un pequeño restaurante tradicional japonés y el de aquí está hecho por una cadena tipo McDonald del arroz con curry. Se nota que el de España está hecho con cariño.

Coco Curry, cadena de curry japonesa
Curry con cerdo
Helado Kakegori, en Japón
El Kakegori. Basícamente es hielo picado que riegan con un chorrito de sirope. Más fácil imposible, pero oye, ¡mola mucho!
Tomates vendidos por unidades, en Japón
En japón es muy complicado comprar un kilo de tomates… adivina por qué.
Snacks de algas desecadas, en Japón
No sé muy bien si me comí un snack de algas o un snack de pescado. Creo que eran algas… No obstante, aunque costaba bastante cortar el alga con los dientes, estaba rico 🙂
Snack de pulpo desecado, en Japón
Otro snack. Esta vez, pulpitos desecados.
Comida en kombini en japón
¿Quieres ir de baratillo? En los supermercados Family Mato y Lawson, hay mesas para que puedas comer dentro e incluso enchufar el ordenador. Si me hubiese puesto las pilas, hasta te puedes conectar a internet, pero no entendía muy bien el panfleto explicativo de como hacerlo y ya me dió vagancia preguntar. Con el siguiente almuerzo yo (varón de 80 kg) que tenía hambre, quedé bien: tres oniguiris y un te con leche. Total: 4 euros y medio.
Los onigiris son el bocadillo de jamón con queso japonés. Son un triángulo de arroz con corazón generalmente de pescado envuelto en algas. Quitan el hambre y son super sanos.

El fucking internet

Ninja Card, para tener internet en Japón

Jazztel me hizo una putadilla para este viaje. Antes de venir, dí de alta el servicio de roaming. Me dijeron que funcionaría en Japón. Pero además de no funcionar en japón y no saberlo el técnico que me atendió, si hubiese funcionado, yo tendría que haber hecho una configuración adicional en el teléfono, y como no lo sabía es tampoco me hubiese funcionado.

Afortunadamente, el servicio de datos no me funcionó. Digo afortunadamente, porque consumí 270 Kb de datos, por los que me va a tocar pagar 22.5 euros. Ole tus huevos Jazztel.

Finalmente, en Nippon Travel Agenci pude contratar Ninja Sim. Ví de casualidad un folleto al lado del mostrador, y tras configurarlo (la configuración tiene varios pasos y no es tan trivial como meter la tarjeta SIM que te dan y listo), ya pude volver a ser un zombi del móvil.

El hotel

Ya para ir cerrando el día, me recojo en el sobre; nunca mejor dicho, porque una forma económica de alojamiento en japón son los hoteles capsula.

En Osaka, por no complicarme la vida, he ido a uno bueno, me ha costado 32€. Por 25€ podía haber encontrado, pero ya estaba cansado y no quise dar más vueltas.

Y sorpresa! tiene uno de estos fantásticos retretes japoneses…

Interior de cápsula en hotel japonés
Retrete eléctrico japonés
Mando retrete japonés
Cisterna retrete japonés

Estos retretes se calientan automáticamente para que nunca te sientes sobre un plástico frío, y tienen controles para regular la potencia y dirección de un chorrito de agua limpiadora, para después de hacer la faena. Lo de que puedes regular la dirección lo descubrí algo tarde, tras un largo proceso de reajuste de mis posaderas…

En cuanto al alojamiento, cuando llegué a Tokyo desde Osaka, cambio bastante. En Tokyo la vida es bastante más cara. En Tokyo pagué 30 € por el más barato, en Ikebukuro y 47€ por el más caro, en Shinjuku. El hotel cápsula de Ikebukuro estaba bastante bien. Lo único que te sablaban por usar la lavandería que costaba algo más de cuatro euros. En el mapa de google maps que te paso, este hotel está en rojo.

Los mejores hoteles cápsula en los que estuve son los de la cadena anshin oyado. Estos cuestan entre 4500 yen y 5500 yen. La diferencia entre pagar un precio u otro es la calidad de la cama donde vas a dormir. Ummm… a mí esto me parece un engaño para turistas. En la peor cama dormí maravillosamente, y pagar 1000 yenes por unos centímetros de futón, me parece absurdo. En todos estos hoteles el wifi funciona aceptablemente bien, y en los de anshin oyado tienes bebida gratis, y sillón de masaje gratis. Además en el Anshin Oyado de Shimbashi el check out es a las 12:00, lo cual me vino estupendamente para recuperarme y escribir esta redacción 🙂

Caminando por la calle encontré un hotel que supuestamente que costaba 2500 yenes. ¿Un hotel que no es un hotel capsula por menos de 25 euros la noche en el centro de Osaka???

Lamentablemente no… eso es lo que valía el parking. La noche valía 25000. Aunque mientras que la recepcionista escribía la cantidad para que yo la entendiese, estaba bastante animado de que pudiese costar sólo 2500… tengo que mejorar mi japonés…

Hotel Osaka

La luz

Tengo una teoría de la evolución para Japón. La luz que hay en Japón, es super fuerte. Yo que no suelo usar gafas de sol, la sufrí bastante e iba con los ojos achinados a todas partes. Así que por eso ellos tienen los ojos rasgados y oscuros. Chupate esa, Darwin!.

Me recuerda al juego Mirror Edge, ambientado en japón. En él, eres una chica que va saltando de edificio en edificio (aquí hay muchos edificios cercanos y calles estrechas, por lo que esto es más o menos viable en algunas zonas). En el videojuego, al salir de un recinto cerrado, hay un fundido a blanco para emular que la luz del exterior nos deslumbra. No lo entendí mucho al jugar (aunque el efecto le iba muy bien al juego), pero ahora me queda claro.

Videojuego japonés Mirror Edge

Interneto cafe

A estos sitios les dedico una sección a parte. ¡Me encantan!. En japón hay unos lugares mágicos pertenecientes a la cadena media cafe popeye. Por casi cinco euros la hora tienes, toda la bebida que quieras, granizados en dos sabores, conexión a internet, biblioteca de mangas, y todo ello en un habitáculo “más o menos privado” que cuenta con un sillón de masaje reclinable.

Estos son los precios:

Tarifas cibercafé Japón

Os presento el paraíso:

Cibercafé Japón

Como se puede ver, es posible pasar la noche en el café, aunque si cojes la modalidad más cara (quieres dormir en un sillón de masaje o en un habitáculo con suele acolchado) te sale parecido al hotel cápsula. Si coges la opción más barata (una silla reclinable junto con los demás clientes) te cuesta la mitad que el hotel cápsula. En una ocasión estaba muy cansado y me quedaba bastante distancia para llegar al hotel, así que pasé la noche en uno de estos cibers. Decidamente, no mola. Aunque estaba en un habitáculo de suelo acolchado, es tan pequeño (o yo soy tan grande) que no dormí tan bien como en el hotel cápsula (sin ser este último una maravilla). Además hay ruido constante del aire acondicionado, puertas abriéndose y cerrándose… Tengo la sensación de que los japoneses son capaces de dormirse con solo cerrar los ojos. Aunque esten en vertical. Yo no soy capaz…

Los animales

Aquí he ido a unas cafeterías donde hay animales. En la primera había buhos. La entrada eran 13 euritos e incluía consumición y una horita con los buhos. Aprendí alguna cosa interesante que me será útil en el futuro, como que los buhos ven en dos dimensiones y giran la cabeza describiendo círculos para poder ver en tres dimensiones.

Eran todos bastante ariscos, menos uno, de cuatro meses. Así que me tomé su tiempo a ver si hacia amistad con él… y no se pudo resistir al Monteserín Touch.

Cafetería con buhos en Japón
Neko café en Japón
gato durmiendo japon

Tenía curiosidad por visitar un neko café (neko es gato en japonés, así que un café de gatos). En mi imaginación todo encajaba como una experiencia super bonita jugando con los gatos y tal. Pero no contaba con que los gatos no son especialmente sociables, sobre todo si están hasta los huevos de que les hagan carantoñas. Si tienes un gato sabrás que es imposible no balancear algo con forma de ratón delante de sus ojos sin que intente cazarlo. Bien, pues los gatos de aquí pasan olímpicamente.

Así que me quedo con la idea de que un neko café es un buen lugar para ir a tomar algo rodeado de gatos, pero no un parque de atracciones donde jugar con ellos.

También estuve en un dog café. ¡Qué desilusión! no es un sitio lleno de perros. Es una cafetería normal y corriente donde puedes entrar con tu perro (y la mayoría de la gente estaba con su perro). También tenía una especie e miniparque para los perros.

El transporte

El metro es más o menos caro. Pagas en función de la parada de metro a la que vas. No todas las estaciones tienen un mapa con sus nombres escritos con nuestro abecedario, así que es posible que a veces necesites ayuda. En general, una vez descubres cuanto cuesta ir a tu estación de destino, introduces el importe en la máquina, pulsas en el botón o en la pantalla táctil la cantidad correcta (por si no metiste el dinero justo) y se acabó.

Si tienes dudas, al lado de los tornos giratorios suele haber un encargado a quien puedes preguntar.

Mapa de metro en japón

Me ha llamado mucho la atención que en algunos trenes existen vagones sólo para mujeres. Es bastante conocido el fetiche de algunos hombres por meter mano a una mujer entre la confusión de la multitud que está dentro del vagón. Supongo que esta es la solución japonesa al problema:

Vagones de tren sólo para mujeres en Japón
Piernas arqueadas de japón
Y ya que hablamos de mujeres… al margen de que son muy bonitas y tal… tienen un curiosa tendencia a arquear las piernas, ¿no?

Para ir de Osaka a Tokyo, me cogí un Shinkansen. Tengo entendido que si lo compras antes de llegar a japón te sale más barato, pero la organización no es mi fuerte, precisamente. Resultado: unos 235 euritos por ir a Tokyo desde Osaka y volver.

El tren bala sale cada 10 minutos, en mi caso se retrasó porque había fuertes lluvias. Cuando miras por la ventanilla no hay mucha diferencia entre ir en un tren bala y un Talgo. Pero, aunque el tren va muy en línea recta, yo tenía la sensación en los pequeños virajes de que primero se movía mi cuerpo y luego mis intestinos, como si te tirases en paracaídas.

Estación Shinkansen Osaka

Una vez dentro el tren, me llama la atención que cuando el revisor entra en un vagón, se inclina para hacer una reverencia. Al salir, se da media vuelta y vuelve a hacer otra reverencia. Eso en todos los vagones… y tiene 16 vagones… con lo cual son 32 abdominales para recorrer el tren, 96 abominles si se le olvidó algo en el primero y lo descubrió en el último, y casi 200 si tiene le día tonto y le ocurre un par de veces.

Algunas recomendaciones prácticas para viajar

Para viajar, he ido con lo justo, he utilizado la mochila que uso todos los días para ir al trabajo. Tiene una rejilla para que no se apoye directamente sobre la espalda y evitar sudar demasiado y no es más grande que una mochila de ir al colegio. Esto es maravilloso porque he tenido mucha libertad de movimiento.

Para el viaje he comprado ropa de secado rápido (ropa sintética que no esté hecha con algodón). Además de secar rápido esta ropa es muy cómoda para una caminata de un día porque transpira más y retiene menos los olores. He venido con un repuesto para cada prenda, por lo que cada dos días debía hacer una colada o repetir prenda (las moscas me encantan, pero hacer amigos japoneses me gusta más, así que porsiaca, no repetí ropa).

Los pantalones, indispensable, con bolsillos de cremallera. Van a estar siempre llenos de cosas valiosas que se pueden caer.

Esta mochila tan pequeña me ha venido bien por su tamaño y el hecho de que tenía muchos compartimentos. Viajo con mi vida en la mochila. Dinero en yenes, el pasaporte, panfletitos que voy cogiendo, alguna minicompra, el ordenador portatil (hubiera sido bueno tener un ordenador más ligero y pequeño…), la ropa del viaje… es importante que todo esté en su compartimento y podemos acceder cómodamente a lo que necesitemos, sacando sólo lo que necesitemos, sin tener que vaciar la mochila para coger algo que está al fondo, que es algo que me ocurría el primer día.

Es importante llevar todas nuestras cosas en su solo bulto, que será la mochila. De lo contrario, si por ejemplo hacemos compras y las llevamos en una mano, es muy fácil dejar las compras olvidadas al hacer un parada.

Por otra parte, como juguetitos tecnológicos llevé el teléfono móvil, y el portatil. El teléfono móvil, utilizandolo con sentido común, puede cargarse con el portatil, así que no recomiendo complicarse la vida llevando una batería externa.

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